| | MESTER DE JUGLARÍA(popular) | MESTER DE CLERECÍA |
| POETAS | Juglares: ignorantes y cultos | Clérigos: cultos conocedores del latín |
| TRANSMISION | Oral: recorrían pueblos y castillos a cambio de dinero. | Escritura: manuscrita, con intervención de copistas (ya que muchos no sabían latín estos pasaban los textos a castellano) |
| INTENCION | Informativa y festiva | Moral, piadosa y religiosa |
| METRICA | Libertad de metro y rimas: rima asonare y metro irregular (canciones breves llamadas jarchas) escritas en verso. | Uso de la cuaderna vía(estrofas de 4 versos alejandrinos, de 14 silabas, con rima consonante) |
| LENGUAJE | Espontáneo y familiar, aunque a veces su tono es elevado por el carácter heroico de las gestas que narra | Cuidado y selecto, aunque el poeta utiliza a menudo un lenguaje familiar, llano y sencillo, con expresivos adjetivos y comparaciones |
| CRONOLOGIA | Siglos XII, XIII Y XIV | Siglo XIII(obras anónimas, salvo Berceo); siglos XVI (nuevas formas poéticas; obras firmadas) |
| OBRAS | Cantar del mío Cid (siglos XII); mocedades de Rodrigo (siglos XIV); numerosas obras perdidas. | Gonzalo de berceo (siglos XIII); arcipreste de hita (siglos XIV);el canciller Ayala (XIV); obras anónimas (libro de apolunio, libró de Alexander, poema de Fernán González) |
MESTER DE CLERECIA:Gonzalo de berceo
Amigos y vasallos de Dios omnipotente,
si escucharme quisierais de grado atentamente
yo os querría contar un suceso excelente:
al cabo lo veréis tal, verdaderamente.
yo, el maestro Gonzalo de Berceo hoy llamado,
yendo en romería acaecí en un prado
verde, y bien sencillo, de flores bien poblado,
lugar apetecible para el hombre cansado.
Daban color soberbio las flores bien olientes,
refrescaban al par las caras y las mentes;
manaban cada canto fuentes claras corrientes,
en verano bien frías, en invierno calientes.
Gran abundancia había de buenas arboledas,
higueras y granados, perales, manzanedas,
y muchas otras frutas de diversas monedas,
pero no las había ni podridas ni acedas.
La verdura del prado, el olor de las flores,
las sombras de los árboles de templados sabores
refrescáronme todo, y perdí los sudores:
podría vivir el hombre con aquellos olores.
Nunca encontré en el siglo lugar tan deleitoso,
ni sombra tan templada, ni un olor tan sabroso.
Me quite mi ropilla para estar más vicioso
y me tendí a la sombra de un árbol hermoso.
A la sombra yaciendo perdí todos cuidados,
y oí sones de aves dulces y modulados:
nunca oyó ningún hombre órganos más templados
ni que formar pudiesen sones más acordados.
MESTER DE JUGLARIA:Pedro Salimas
El Cid sale de Vivar, a Burgos va encaminado,
allí deja sus palacios yermos y desheredados.
Los ojos de Mío Cid mucho llanto van llorando
hacia atrás vuelve la vista y se quedaba mirándolos.
Vio cómo estaban las puertas abiertas y sin candados,
vacías quedaban las perchas ni con pieles ni con mantos,
sin halcones de cazar y sin azores mudados.
Suspira el Cid porque va de pesadumbre cargado.
Y habló, como siempre habla, tan justo y tan mesurado:
«¡Bendito seas Dios mío, Padre que estás en lo alto!
Contra mí tramaron esto mis enemigos malvados.»